Saqueos: interpretar para cambiar
Parece ya no sorprendernos, pero lo ocurrido esta semana en la provincia de Córdoba acoge algo que no es hambre, ni reclamos; esa gente hoy sufrió un saqueo de inteligencia, un saqueo a la razón, observadas en estas prácticas que tan mal hacen al país.
Simplemente un paro del cuerpo policial ha desatado esta bataola de saqueos, robos y desmanes que abrumaron a pequeños y grandes comerciantes de la ciudad capital de Córdoba; lo curioso es que no se desarrollaron sólo en supermercados o almacenes de barrio, demostrando una necesidad de alimentarse que los movilizaba, como ha ocurrido en fases anteriores de nuestra política hacia el 2001; esta "gente" saqueó casas de electrodomésticos, ferreterías, indumentaria, automóviles, motocicletas, y demás elementos que tan sólo enriquecen el confort de una persona, y nada tienen que ver con sus necesidades primarias. Echarle la culpa al gobierno nacional, provincial o a la policía, sería correcto, pero la mayor cuestión y culpabilidad reside en la esencia de esas personas; reflexiono y les pregunto: ¿A usted se le ocurriría ante una huelga de las fuerzas de policía salir a saquear a los distintos locales de la ciudad? Si piensa como yo, está claro que no lo haría, y es aquí donde reside el principal problema de esta recopilación de hechos que nos dejó la sociedad cordobesa.Lea más en la edición impresa en papel
