Ser Vicepresidente
Como todos saben, la noticia de la semana estuvo dada por la intervención y salud de nuestra presidenta. A consecuencia, Amado Boudou, actual vicepresidente de la Nación, debió, constitucionalmente establecido, asumir a la cabeza del Poder Ejecutivo; dicha acción, no menor, nos hace reflexionar sobre el papel que ocupan y ocuparon los diferentes vicepresidentes argentinos y la importancia que nosotros, la ciudadanía, le otorgamos a esta función.
Pero esta situación desató otra cuestión, con la Jefa de Estado ausente, aparentemente por un lapso de 30 días, quién ocuparía este cargo y cómo lo desempeñaría. Bien lo expone la Constitución, el vicepresidente Amado Boudou, fue el encargado de situarse al frente del Ejecutivo Nacional para, como él lo ha referido, "continuar con la gestión". A su vez, la circunstancia planteada, lleva a hacer memoria sobre el rol que han cumplido anteriores vicepresidentes, y me despierta la incertidumbre sobre cómo elegimos a esta figura política que mucha importancia tiene y, a veces, no se la otorgamos. En general, el papel de estas personas no adquiere gran relevancia, a pesar de que su peso en las decisiones del país es de suma consideración. Como lo expone Nelson Castro en su libro "La sorprendente historia de los Vicepresidentes Argentinos": "la figura de estos personajes parece haber estado destinada a un lugar relegado"; de esta manera, reseña desde Salvador María del Carril, vice de Urquiza en 1860, hasta Julio César Cobos, con su famoso "voto no positivo" a favor del campo que exhibió la clara postura del mendocino, hoy candidato a diputado nacional, deja entrever que estos mandatarios han intervenido en nuestro pasado de diferentes maneras, que quizás sólo se los tenga en cuenta en los momentos de crisis o ruptura de la normalidad y que como verán, su protagonismo nunca ha sido menor. Ahora bien, sacando de lado los conflictos que lo abruman, Boudou no tiene un tarea fácil para realizar; deberá hacerse cargo de un República que no sólo cuenta con las preocupaciones del día a día, sino que también, se encuentra sumergida en pleno clima electoral, que además, no los tiene como dominantes a nivel nacional. Como lo expresa el periodista Mariano Grondona en su editorial del diario La Nación, "la vicepresidencia es una institución intermitente, a veces parece que no existe, otras veces, llena la escena". Dejando así entender, otra de las incertidumbres que planteé anteriormente: cuando elegimos una fórmula presidencial, ¿tenemos en cuenta la figura del vicepresidente? Los últimos años de la política argentina se han caracterizado por conducciones a cargo de regímenes personalista esto es verdad, sin embargo, no es excusa para no elegir adecuadamente y con criterio a su compañero y vicepresidente. Es por eso, que pienso que debemos tener más en cuenta a la hora de las elecciones a todo el gabinete que acompaña a un presidente electo, para así, antes estas situaciones estar seguros de que todo saldrá bien. Sin antes expresar mis mejores deseos y su recuperación pronta a nuestra señora presidenta, espero que la función de los días que prosiguen sean satisfactoriamente administrados por Amado Boudou; y que a partir de ahora, tengamos en cuenta la importancia del cargo vicepresidencial.Agustín Curuchet.
