Década del 1900
Crónicas urbanas de más de un siglo.-
Es simpático hacer oportunamente un recorrido, aunque fugaz, por las primeras ediciones de “EL DEBATE” para rescatar algunos sucesos cotidianos de la vida gualeguayense de hace más de un siglo.-
-Anteanoche, a la salida del Teatro, un pasajero -seguramente una persona de bien- que se hospeda en el Hotel de la Amistad, del Sr. Coudannes, arrojó desde los balcones del coliseo, sobre la concurrencia que se retiraba agua limpia o servida ¡quién sabe!; pero en cantidad suficiente para manchar la ropa a varios concurrentes, que como es natural han mirado la cosa como algo simplemente indecente (3-12-1901). El teatro al que hace referencia la noticia es el Teatro Nacional, devorado por las llamas el 3 de marzo de 1910, y el Hotel de la Amistad estaba ubicado en lo que es hoy la planta baja del edificio que alberga a L T 38, en el mismo sitio donde se construyera en 1913 el inmueble para el Hotel Londres. La planta alta del Teatro Nacional tenía balcones hacia la calle, correspondientes a habitaciones del Hotel de Coudannes. -El individuo Bullosa que estaba en el Hospital, pero en calidad de preso, encontróse de pronto mejorado de sus dolencias y tuvo a bien marcharse, dejando a su guardián entregado al descanso (3-12-1901). Se refiere al viejo Hospital San Antonio, ubicado en la intersección de las actuales A. Palacios y Federación (ángulo N-O). -Anteayer a la tarde, en ocasión que venían dos carruajes en dirección contraria, por los alrededores del local de la Sociedad Rural, y al dar vuelta una esquina, chocaron con tan mala suerte que resultó uno de ellos volcado completamente y el otro con desperfectos y una lanza rota. Los pasajeros que los ocupaban eran los jóvenes Mariano Paredes en uno y Ulises Chiama en otro, que rodaron por el suelo con los respectivos cocheros, sin sufrir mayores consecuencias salvo una pequeña contusión en una pierna del sr. Paredes (10-12-1901). -Persona que nos merece todo crédito, nos asegura que anteanoche, el prófugo Bullosa, que hace poco se evadió del Hospital, en donde se hacía el enfermo y donde permanecía en calidad de preso, atajó a un señor vecino de esta ciudad y que se desempeña en un puesto público provincial y lo amenazó, que si no influía en su favor para arreglar la causa que se le sigue, iba a hacer y deshacer y a matar cuando menos a tres o a cuatro. Que se tome nota de esa denuncia antes que perdamos nuestra moderación (7-01-1902). -El señor jefe (sic) de la estación del ferrocarril, nuestro apreciable amigo don José Ortega, ha tenido la mala suerte de haber sido volteado por el caballo que montaba ayer, habiendo sufrido una regular contusión en su pierna, que lo tiene postrado en una cama (28-01-1902). -Han llegado ya a Paraná los artefactos, cables, dínamos, etc., necesarios para hacer el ensayo de alumbrado eléctrico decretado por la municipalidad. Se espera la ocasión de que la luna no aparezca para hacer el ensayo, que probablemente será en breve (19-03-1902). -Han vuelto a restablecerse los viajes de la diligencia entre ésta y Gualeguaychú, habiéndose fijado los días martes y viernes para que la galera salga de aquí y llegue allá los días indicados (2-07-1902). -Muy adelantado, o casi a terminarse, se encuentran los trabajos de reconstrucción de la alcantarilla principal que existe en el terraplén que conduce al puente en este lado del río. La obra presenta los caracteres de solidez y demás condiciones en que ha sido contratada por los señores Belderrain y Cía., y hace pendant con los trabajos ya ejecutados y bien recibidos por la Comisión de Puentes y Caminos (19-07-1902). Se trata del viejo puente Pellegrini, claro. -El domingo en la reunión que tenía lugar en la casa de negocio del Revello, con motivo de las carreras que se efectuaban allí, fue herido de un tiro de carabina Remington el vecino conocido como Pedro, el Barba. El hecho fue casual, debido a la imprudencia de un soldado de policía, que con la carabina cargada y, se supone, amartillada la hacía viborear ante la concurrencia aglomerada en el patio de la casa mencionada. La bala penetró en el muslo de Barba, felizmente sin producirle fractura ni lesión de gravedad importante. El comisario, de quien dependía el estúpido milico, es el verdadero responsable de este accidente...; pero, comisarios como "El tigre", poco saben ni se ocupan de sus deberes (2-08-1902). -Ha fallado el refrán, pues la Receptoría de la localidad ha devuelto a algunos contribuyentes varias pequeñas sumas que, por concepto de contribución directa, había cobrado de más (3-12-1902). -En las primeras horas de la mañana del lunes, se inició un incendio en la casa de comercio titulada sucursal de "La Proveedora" de los señores Chichizola y Caliani, sita en calle San Antonio esquina Gualeguaychú. Antes de que el fuego tomase proporciones fue observado por un dependiente que dormía en la pieza donde comenzó el incendio, quien ayudado por algunos vecinos que acudieron a las voces de alarma pudo evitarse que la casa fuese presa de las llamas (6-12-1902). La calle Gualeguaychú es la actual 9 de Julio. -Anoche un grupo de señoras y señoritas disfrazadas visitaron a varias casas de familia de nuestra sociedad. Las alegres mascaritas, vanguardia anunciadora de la proximidad de las fiestas carnavalescas, tuvieron que acudir a la Municipalidad a pedir protección contra la turba de malcriados que, ¡da vergüenza decirlo!, estropearon a las señoras y señoritas con golpes de puños y bastón. En la Municipalidad las hicieron custodiar por un guardia (11-02-1903).-
