Febrero-Marzo de 1948
El Centenario del Cementerio
El Gral. Justo José de Urquiza había entregado al Párroco Francisco Terroba cinco mil pesos para la obra del Cementerio en 1847. Sabido es que hasta su habilitación los difuntos eran sepultados en el sector norte de la manzana que ocupa la Iglesia San Antonio, donde actualmente está el parque infantil; y que ya en 1805, en visita pastoral, el Obispo Benito de Lué y Riega, el mismo que argumentó en favor de la posición española en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, había aconsejado su traslado hacia el oeste del pueblo.-
Al presbítero Terroba la obra le salió 4.599 pesos y un cuartillo de real. El sobrante le sirvió para iniciar la construcción de la Capilla de la Sagrada Familia. El General Urquiza le había confiado cinco mil pesos para la instalación del camposanto. El acta de fundación dice: "En San Antonio de Gualeguay, a veintisiete días del mes de febrero de mil ochocientos cuarenta y ocho, año 39 de la Libertad, 34 de la Formación Entrerriana, 33 de la Independencia y 19 de la Confederación Argentina, con autorización del Ilustrísimo Señor Obispo Diocesano Doctor Mariano Medrano y Cabrera, el Cura Vicario de esta Parroquia que suscribe bendijo solemnemente el nuevo cementerio erigido extramuros de este pueblo por orden y costas del Excmo. Gobernador de esta provincia, Brigadier General don Justo José de Urquiza, habiendo sido nombrados padrinos y lo fueron de esta bendición don Gerónimo Cáceres, don Francisco Fonso y don Francisco Iñarra, quedando destinada, para sepulturas de hombres la parte que mira al sud de naciente a poniente desde la Cruz grande que está fija en el mismo centro del cementerio, la parte que mira al norte en los mismos rumbos, para mujeres, el ángulo opuesto desde la cruz citada al naciente, queda destinada para las clases altas y el cuadrado que forma la barandilla de la cruz para los sacerdotes, los referidos padrinos y personas del Superior Gobierno y categorías de casi igual clase, y para que conste, firmo y la presente acta ut supra", firmado Francisco Terroba. En 1948 se resolvió conmemorar el centenario de la necrópolis gualeguayense. Dice "EL DEBATE" del 1° de marzo que los actos tuvieron lugar el domingo 29 de febrero. A las 8 horas se ofició una misa de comunión general de la que participaron numerosos niños, los que fueron obsequiados con un desayuno servido en una casa de comercio próxima, ofrecido por la Sociedad Pro-Ánimas con la colaboración de la Pía Unión de San Antonio y Pan de los Pobres. Más tarde, se llevó a cabo otra misa, esta vez de campaña, a cargo del Cura Párroco Manuel S. Peralta y a la que asistieron autoridades, representantes de instituciones locales y gran cantidad de público. Al finalizar la ceremonia, el Pbro. Peralta pronunció una alocución historiando la fundación del cementerio. Seguidamente él y el Comisionado Municipal fueron portadores de una ofrenda floral que depositaron en la tumba del Presbítero Francisco Terroba. Por la tarde se hizo una procesión frente al cementerio, que fue muy concurrida. A su término, volvió a hablar el Párroco y después se ofreció en la capilla un solemne responso cantado, mientras las campanas de las iglesias gualeguayenses se echaban al vuelo. Otros actos debieron ser postergados. Adujeron los organizadores que no querían incurrir en omisiones respecto de los fundadores de la necrópolis. Por tanto, la placa en su homenaje fue descubierta tiempo más tarde, el 1° de mayo, habiéndose documentado, se incluyó en dicho tributo a don Alejandro Dorrego, que fuera el Alcalde de Gualeguay en el tiempo de la inauguración del cementerio. Regina Monsalvo, destacada periodista que visitó nuestra localidad en esos años, escribió en una revista de la Capital Federal una bella nota, subrayando la importancia, el estilo y el cuidado de los jardines de nuestro recinto sagrado. Este año, se cumplieron 165 años de la habilitación del cementerio, obra debida al impulso del General Justo José de Urquiza.-
