La inauguración de la sucursal del Banco de Italia
El 1º de octubre de 1903 se estableció en Gualeguay la sucursal local del Banco de Italia y Río de la Plata que había sido fundado en 1872.-
La sucursal local del Banco de Italia y Río de la Plata fue una de las primeras en instalarse en la República Argentina. Gualeguay compartió esa singularidad con las ciudades de Rosario, La Plata, Bahía Blanca, Paraná, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Victoria y Curuzú Cuatiá, además de la casa central en Buenos Aires, lo que habla de la importancia que tenía la actividad comercial y financiera de nuestra zona por entonces. Según los anuncios publicitarios, la entidad crediticia giraba sobre las principales ciudades de Italia, Francia, Alemania, Suiza, Inglaterra, Austria y España. También se libraban órdenes de pago en los pueblos de Italia donde existiera oficina de correos y hacía el servicio de "vaglia" del Banco de Nápoli. El edificio del Banco de nuestra ciudad fue inaugurado tres años más tarde, el lunes 24 de diciembre de 1906. Previamente su Gerente, el Sr. Esteban C. Muzzio invitó a través de la prensa a todos los vecinos interesados en el adelanto edilicio que significaba para Gualeguay la nueva sede de la sucursal local. Los asistentes serían obsequiados con una copa de exquisito champagne. Relata "EL DEBATE" el 26 de ese mes la celebración. El lunch fue servido por el propietario de la café del Club Social, Sr. Ángel Virto. Recordemos que el Club Social aún no había inaugurado la sede actual, lo que recién ocurrió el 19 de febrero de 1909. El Presidente del Concejo Directivo local Sr. David Badaracco y el Sr. Muzzio, Gerente, hicieron los honores de la casa, secundados por el Contador, Sr. Arturo Costa, el Tesorero, Sr. Flavio Carboni, y los Auxiliares, Sres. Alfredo Lescá y Augusto Badaracco. Quedaron habilitados el cómodo y amplio despacho destinado al público, en la esquina de San Antonio y Ayacucho (hoy Primer Entrerriano), un lujoso salón para las reuniones del Concejo local, oficinas confortables para los empleados y la Gerencia. Todo amueblado con un gusto bueno e irreprochable. Además de un selecto grupo de damas, estuvieron presentes representantes del comercio, la industria, las profesiones liberales, la dirigencia política, la banca, la prensa, la educación y la justicia de la ciudad. Concurrieron entre otros: Eduardo R. Spangenberg, Joaquín Bentos Álvarez, Juan Badaracco, Joaquín Aguirrezabala, Darío González Calderón, Celestino I. Marcó, Mariano Ballesteros, Joaquín R. Crespo, Carlos F. Schuster, Segundo Gianello, Alberto Bratch, Francisco Quintana (h), Félix Parachú, Julio Laurencena, Bernardo Gomensoro, Aníbal Chizzini, Vicente Solimano, Alfonso Covitti, José Filippini, Luis G. Agusti, Augusto Rüegg, Bernardo G. Legna, José L. Surraco, Isidro Maiztegui, José M. Elizarán, Eliseo B. Oriz, Antonio Crovetto, Albano Crespo, M. Ignacio Filippini, Francisco C. Paredes, Emilio A. Pérez, Andrés A. Arena, José Giovanetti, Anselmo Lazo, Luis B. Camilión, Francisco Coudannes, Clariso Hereñú, Cristino García, Alfredo Medina, Julio H. García, Roberto von Wernich, Agustín Burone, Santiago Raggio, Aquiles Sanguinetti, Cipriano Thompson y Gregorio E. Beracochea. El día 15 de febrero de 1905 se había llamado a licitación para efectuar la construcción del edificio que se inauguraba ese día para albergar a la sucursal bancaria. Un mes más tarde fue aceptada la propuesta de Aristodemo Zamboni por $ 49.450 m/n. El dato revela la celeridad en la ejecución del proyecto. Aunque no para el objeto originario, el ya centenario edificio se mantiene aún en pie, esperemos que así perdure para la conservación de la memoria y de nuestro patrimonio.-
